Ahí está.
Ya he contado hasta diez.
Diez.
Días.
Semanas.
Veo desde mi cama.
Una colilla.
Dos colillas.
Algo
de ceniza en la mesa.
Oigo un perro
en la calle.
Una perra
dos perros.
Uno
suena grande.
Otro con miedo.
Son dos
o tres
perros.
Otro sábado.
Otro domingo.
Mi computadora.
Está en stand by.
y yo.
Reducido a contar
perros.
A veces
uno cree que es importante
contar
éstas cosas.

Ya te lo dije.
Una chulada!
Me encanta.
Y el final….justito, perfecto.
Y es que a veces…uno cree…
Besos, L.
(me gustan también las imagenes que acompañan a tus textos)
Más besos, Don Usted.
Y hasta cien ovejas…. Hasta matar el aburrimiento. Muy bueno… Me ha encantado.
Siempre es importante contar algo… hasta sobre el aburrimiento.
Saludos
¿Será la espera?
b.
Hola León.
Te cuento un poco acerca del juego de palabras del que querías saber. Un poeta amigo se le ocurrió que todos arrojemos al aire dos o tres palabras. Luego se juntaron todas las palabras que cada uno de los participantes propuso. Con ellas se podía crear lo que uno quisiera, tanto poemas como prosas o como relatos, siempre y cuando dentro del mencionado texto estén las palabras propuestas.
Eso es todo. Te invito a jugar. Un besote.
Cada cual que cuente lo que le apetezca sea importante o no, quién va a decidir eso.
Y ya que todo está dicho… pero no bien contado…
Un abrazo.
Cuando no hay otra cosa que contar porque la mente está borrosa, bueno es contar perros.
lo es, ojos de perro azul, simplicidad ,en miedos, cenizas, lo que ahí está pero no.
saludos
lilián
Saludos, Leoncio. Gustoso blog.
Vine por aquí a devolver la visita. Gracias por compartir la historia de su amigo. Me gustó este lugra. Volveré.
claro que es importante contar que no hay mucho que contar…
no sabes el monton de significado que tiene este hecho….
un saludo..¡¡¡
Feliz Cumpleanos amiguito. Por cierto, los cuenta?
co! pense que iba a ser la primera en felicitarte por aca!
feliz cumpleaños! lo quiero mucho!
Qué bueno!, yo cuento orugas hasta que se vuelven mariposas y las sigo cuando revolotean por el cielo.
Abrazo caluroso, Sr. Respetuoso,
Vulcano.
esta pajarito como se quedó dormido finalmente.
despiértese pues, que se le echa de menos!
Qué belleza!
si, es verdad!
es raro, pero a veces se hace impresindible
y siempre todo pasa por lo que creemos..
Lo es, sin duda hay que pararse en lo pequeño, eso nos hace grande, un abrazo.
le sacaría los cuatro últimos versos
el final “y yo/ reducido a contar /perros” es un final que te deja un ruido interesante.